¿Alguna vez te has preguntado sobre la importancia de ser mujer? ¿Sobre nuestra gran capacidad para amar…procrear…acoger…compartir… adaptarnos a las circunstancias…diversificarnos de acuerdo a las necesidades de los que queremos… asumir distintos roles según nos exige la vida y hasta sacrificar nuestros intereses personales en beneficio de la familia?
¿No crees que ahora es el momento de asumir nuestro poder, nuestro “poder de ser”, ese poder que viene desde dentro, aquel poder vinculado a los misterios que despiertan nuestras habilidades y potencialidades más profundas?
Quizás el mundo nos está pidiendo ayuda. Nos necesita, pero no como seres pasivos y pacientes sino como factores de sanación y trasformación.
Este puede ser nuestro gran desafío. Por una parte, reencontrarnos con esa Diosa, aquella parte divina que vive en nosotros, para recuperar una visión integral de las capacidades y responsabilidades femeninas que necesitamos para encontrar nuestra identidad. Por la otra, volver a tomar contacto con los misterios de la vida, el crecimiento y regeneración, volver a ser conciliadoras de lo lunar con lo solar en su naturaleza, y desplegar todas nuestras capacidades para hacernos cargo de nuestra parte en los avances de la humanidad.
Pero…..¿merezco ser una Diosa y ser tratada como tal?
Aquí es donde comienza nuestro trabajo, una vez que hemos aceptado que hay cosas de deben ser cambiadas y que lo que nos aparta de nuestro centro real no forma parte de la vida. Cuando hacemos conciente “nuestro femenino” que se expresará tanto en mujeres fuertes como compasivas, autónomas como amorosamente vinculadas con su entorno, es que podremos desplegar todas nuestras capacidades sin temor alguno y volver a nuestro hogar ocupando el lugar que nos corresponde.
Existen siete arquetipos complejos que deben ser examinados. Estos pueden combinarse e invocarse según las necesidades exigidas por la situación de cada una de nosotras. Cada diosa surge de la fragmentación de la “Gran Diosa”, aquel ser total que vivió alguna vez en los tiempos pre- patriarcales, al menos en la religión y en la imaginación también.
Estas diosas arquetípicas constituyen un útil recordatorio para describir y analizar muchas pautas de comportamiento y rasgos de personalidad. Nos permiten invocar fuerzas necesarias y cualidades dentro de nosotras. El conocimiento de las “diosas” nos proporciona un medio de entendernos mejor a nosotras mismas y a nuestras relaciones con los demás.
Una vez que nos volvemos concientes de las fuerzas que influyen en nosotros, es que obtenemos el poder que ese conocimiento proporciona. Cuando una mujer sabe qué “diosas” son las fuerzas dominantes dentro de ella, adquiere autoconocimiento sobre la fuerza de ciertos instintos, prioridades, capacidades y también las posibilidades de encontrar un propósito personal a través de las opciones que toma.
Objetivos del taller
- Conocernos mejor (reconocer nuestras fortalezas y debilidades)
- Ser nosotras mismas (elevar nuestra autoestima)
- Tomar contacto con nuestros impulsos creadores (ser proactiva)
- Ser capaces de elegir nuevos modelos de conducta y formas de relacionarse con el entorno.
- Recuperar nuestro orgullo y conciencia femenina
Taller de 5 sesiones
Miércoles 12, 19, 26 de agosto, 2 y 9 de septiembre de 2009
De 19:00 a 21:00 horas
$ 50.000.- (las 5 sesiones)
Providencia 175 of. 31
Facilitadoras
Cecilia Tassara y Patricia Vera Osses
Consultoras en Psicología Transpersonal y Profesoras de Danza Primal, formadas en la Escuela de Psicología Transpersonal- Integral, por Daniel Taroppio.
- Cupo limitado –
Informaciones
E-mail: iza@vtr.net
Teléfonos: 235 54 64 – 09 338 70 56

Hola,,, muy interesante , y por supuesto que merecemos ser diosas,,,
Trabajan como consultora en Viña del Mar V regiòn,?, la duda es porque estamos programando actividades de autocuidado en el Cesfam donde trabajo y creo que para la mayorìa de mujeres que trabajamos allì, podrìa ser una especial actividad de autocuidado,,
Soy psicòloga no especializada en estas àreas pero motivada a ellas.
Saludos
Quitzè